Difícilmente otra región de América Latina ejecuta un plan de obras tan ambicioso como el de Bogotá y Cundinamarca. Se trata de los millonarios proyectos de infraestructura de transporte contratados en el segundo semestre de 2019, además de los que están en proceso para adjudicar entre septiembre y noviembre del presente año. Sin duda, estas obras constituyen un factor importante que ayudará a reactivar la economía del país.
En el caso de Bogotá, la alcaldesa Claudia López lanzó un esquema de recuperación económica que llamó Plan Marshall, en alusión al programa de ayuda de Estados Unidos a Europa tras la segunda guerra mundial, que el Concejo deberá analizar en sesiones extras.
Según este plan, en cuatro años la administración distrital prevé invertir 109,3 billones de pesos, de los cuales 37 billones irán para proyectos de movilidad. Para financiarlo, López le pidió autorización al Concejo para ampliar el cupo de endeudamiento hasta por 10,7 billones de pesos.

Cundinamarca también impulsará la actividad económica. Solo el Regiotram de Occidente representará inversiones por 3,6 billones de pesos. “En los próximos días los ciudadanos empezarán a ver el levantamiento de la actual línea férrea y de otros trabajos de este megaproyecto”, dijo el gobernador de Cundinamarca, Nicolás García.
También comenzará un programa de pavimentación de 1,2 billones de pesos para mejorar 500 kilómetros de vías en este departamento. Adicionalmente, tiene planes para construir polideportivos, hospitales, embalses y comprar maquinaria para mantener las vías. El dinero para estas obras provendrá de los giros de la nación por regalías y de un nuevo cupo de endeudamiento por 760.000 millones de pesos. El otro gran proyecto tiene que ver con la ampliación de las estaciones de las líneas de TransMilenio entre Bogotá y Soacha.
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