Por: Keven Marier, Director de Desarrollo Comercial
de Grandes Cuentas, de Milestone Systems
Los clientes que desean invertir en un sistema de seguridad física en red tienen muchas más opciones que las que el mundo analógico tradicional solía ofrecerles. La amplia experiencia que he adquirido en la última década en implementaciones de videovigilancia a través de video IP ha mostrado que las soluciones que ofrecen el mayor valor, son aquellas que se basan en una arquitectura de plataforma verdaderamente abierta, ya que permiten a los clientes tener el mayor poder de decisión.
VALORES FUNDAMENTALES
Para poner en contexto la noción de “poder de decisión”, vamos a analizarlo en relación con cuatro conceptos que tienen que ver con "capacidad", los cuales sirven como pilares de las plataformas informáticas: escalabilidad, capacidad de expansión, interoperabilidad y disponibilidad.
El primer concepto es el de escalabilidad. Cuando se está diseñando una solución para un cliente, es fundamental considerar las circunstancias y condiciones en las cuales implementaremos la solución. Si un cliente tiene ubicaciones grandes y pequeñas, el poder elegir le brinda opciones de personalización que se ajustan a cada ubicación, en lugar de obligarlo a intentar que una sola solución masiva funcione para sus ubicaciones pequeñas, o viceversa. Esta es una de las principales razones por las que Milestone ofrece un grupo de productos de software: de esta manera, los clientes tienen la posibilidad ampliar o reducir la escala.
El segundo principio fundamental en un entorno de seguridad es la posibilidad de ampliar una plataforma de una manera que el cliente no prevé desde el inicio. A este principio lo podemos denominar capacidad de expansión. Si concebimos las necesidades del cliente como una carretera, la expansión tiene que ver con la parte de la carretera que no ha sido construida aún. El cliente sabe que más adelante quiere llegar a algún lugar, pero el camino aún no está totalmente pavimentado o puede no ser siquiera visible en el momento actual.
La tercera piedra angular que se debe considerar para lograr un buen diseño de un proyecto es la interoperabilidad. Esta noción describe la capacidad que tiene un sistema para operar de forma confiable con otro sistema o producto. Tiene que ver con las diferencias que existen entre "integración" e "interfaz", las cuales corresponden a diferentes niveles de operación. Ambos términos hacen alusión a la manera en que una solución de software comparte datos con otro software u otros dispositivos.
Por último, se debe hacer énfasis en la disponibilidad de un sistema. La posibilidad de elegir le permite invertir en el nivel de disponibilidad definido, según sea pertinente para cada cliente, lo que se traduce en umbrales medibles de tiempo de actividad en el sistema. Al brindar poder de decisión, podemos ofrecer un porcentaje de disponibilidad cuantitativo diseñando el sistema para satisfacer la expectativa requerida.
Cuando se examinan las prácticas recomendadas para la industria de la seguridad física basada en redes, la capacidad de elegir surge como un requisito importante que no sólo determina la escalabilidad, capacidad de expansión, interoperabilidad y disponibilidad, sino que además, en última instancia, permite al cliente aprovechar el potencial de las oportunidades.