La Rotta Arquitectos es una oficina que considera parte esencial de su filosofía una estrecha relación entre los edificios y la ciudad, como una manera de propiciar un mayor reconocimiento de las instituciones en el ámbito urbano, algo que redunda en una mejor imagen y sentido de pertenencia por parte de sus usuarios y la ciudadanía en general. Esta constante en la producción de la oficina fundada por Ricardo La Rotta en el año 2000, no solo ha garantizado el éxito de cada uno de los proyectos que allí se han realizado sino que ha permitido que estos edificios sean hoy referentes para las instituciones, sus usuarios y las ciudades.
Ricardo La Rotta es arquitecto de la Pontificia Universidad Javeriana, donde también ejerce como profesor director de diversos talleres de diseño. Ha sido profesor director en la Universidad de los Andes en el grupo de proyecto de grado, y en la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá. Conferencista en diversas universidades, sus obras han sido seleccionadas y premiadas en la Bienal Colombiana de Arquitectura. Ha participado como jurado en diversos concursos de arquitectura y ha recibido numerosos premios en diversos concursos públicos y privados de arquitectura y urbanismo. Sus principales obras construidas son resultados de concursos de arquitectura.
AMBICIOSO PLAN MAESTRO
La Pontificia Universidad Javeriana, en el marco de un ambicioso Plan Maestro, ha venido realizando una serie de concursos arquitectónicos con el ánimo de impulsar su desarrollo urbanístico y arquitectónico para los próximos 20 años, dentro de un espíritu de alta calidad creativa, espacial y tecnológica.
El edificio Gerardo Arango S. J., sede de la Facultad de Artes, fue el primero dentro de esta serie de edificios por concurso y como tal tenía como objeto representar en su localización y construcción estos nuevos valores que la universidad quería proyectar a la ciudad y el país. Para tal fin se escogió el borde sur del campus de la universidad que se encuentra en directa relación con el Parque Nacional Enrique Olaya Herrera.
El edificio se propone como una nueva puerta para la universidad, que se abre hacia la ciudad y el parque consolidando la visión de institución abierta y altamente activa en las dinámicas propias de la ciudad. El proyecto, entonces, se presenta hacia la ciudad como un nuevo escenario para las artes y la innovación en estrecha relación con una de las piezas más tradicionales del espacio público capitalino, potenciando la condición que el parque tiene para reunir y concentrar diversas actividades de la vida social y urbana de Bogotá.
Se define así una arquitectura con un alto componente social y ambiental de cara a una transformación pedagógica al interior de la facultad. El edificio será, además del lugar propicio para la creación de las nuevas artes, un equipamiento para Bogotá; un lugar de intercambio social por intermedio del arte como herramienta de reflexión de las nuevas realidades que el país se alista a afrontar.