El rápido crecimiento de la población en los centros urbanos de todo el mundo ha impulsado una marcada demanda de carreteras, puertos, viviendas y más. Al mismo tiempo, la construcción se ha enfrentado a una marcada presión para hacer más con menos, al tiempo que se aceleran los tiempos de entrega de las obras. La industria de la construcción ha visto estas tendencias acelerarse, por los efectos del Covid-19.
A medida que el mundo se abre camino hacia la recuperación tras la pandemia, es un momento oportuno para reflexionar sobre lo que se puede hacer para aportar una mayor innovación y eficacia en la industria de la construcción. A medida que los gobiernos y las empresas de todo el mundo liberan una demanda económica reprimida en forma de nuevos e importantes proyectos de construcción, será más crucial que nunca, administrar sabiamente los presupuestos de los mismos.
RETOS ACTUALES
La crisis actual no tiene precedentes y plantea desafíos únicos para inversionistas y desarrolladores. Con la cadena de suministro global interrumpida y la fuerza laboral reducida para incluir principalmente a aquellos que se consideran esenciales, los gerentes de proyectos se enfrentan a tiempos de finalización más largos. Por otra parte, los riesgos para la salud que trae el Covid-19 hace necesario implementar estrictos protocolos de distanciamiento social e higiene en la obra. A su vez, estas medidas de seguridad afectan la productividad e incluso la disponibilidad de los empleados. Los miembros del equipo de construcción tienen que distanciarse unos de otros mientras trabajan en la obra. Estos y otros factores pueden afectar la entrega de una obra en tiempo, forma y dentro del presupuesto y es justamente lo que los gerentes de proyectos deben poder gestionar, utilizando técnicas especializadas para supervisar la planificación, el diseño, la comunicación, la programación y la delegación de tareas dentro de un desarrollo inmobiliario. De tal manera, que la victoria sobre la pandemia solo puede suceder a través de una evaluación exhaustiva de su impacto en las operaciones, la coordinación efectiva entre múltiples partes interesadas y un plan de respuesta en profundidad para los problemas colaterales. A continuación, algunas consideraciones sobre cómo las mejores gerencias de proyectos realizan sus funciones de manera efectiva en estos tiempos.
1. ANALIZAR LA SITUACIÓN FINANCIERA.
Una de las primeras cosas que debe hacer, es analizar la situación financiera actual del proyecto. Los requisitos y el cronograma de mano de obra y los materiales, tienen un impacto directo en los gastos. Se debe considerar la cantidad de efectivo que se tiene en reservas y evaluar cuánto tiempo pasará antes de que los gastos fijos y variables puedan apoderarse de la reserva de efectivo. Con retrasos esperados en la cadena de suministro y capacidad de trabajo limitada, insistir en un cronograma de finalización estricto no es recomendable. Esto incluso puede resultar en primas adicionales y pago de horas extra. Dado que el flujo de caja pueda verse reducido durante los próximos meses, es una buena práctica buscar opciones de financiamiento que permitan continuar con las operaciones y asegurarse de que se presenten los avisos preliminares necesarios en caso de que surjan problemas de pago.
2. ADOPTAR UN ENFOQUE DE COMUNICACIÓN MULTICANAL
Un aspecto que debe establecerse desde el principio, es la forma en cómo se comunica con todas las partes interesadas del proyecto. Durante este tiempo en el que la situación es volátil y cambia casi a diario, es importante que todas las partes (propietarios, financistas, contratistas, proveedores e incluso empleados) se comuniquen con más frecuencia de lo normal. Recordemos que todos estos participantes se encuentran dispersos en múltiples ubicaciones, como el sitio de construcción o sus respectivos hogares, por lo que se debe maximizar el alcance de la comunicación. Por ejemplo, a muchas personas en la industria de la construcción, especialmente a los más experimentados, puede que no les vaya bien con la tecnología y prefieran canales de comunicación más tradicionales, como las llamadas telefónicas. Por otro lado, sus contrapartes más jóvenes que siempre están en movimiento pueden preferir los mensajes rápidos a través de WhatsApp y correo electrónico. Al adoptar un enfoque de comunicación multicanal, se asegura que todos los involucrados estén actualizados sin importar dónde se encuentren.
3. APROVECHAR LA NUEVA TECNOLOGÍA PARA ADMINISTRAR TAREAS
Muchos propietarios de empresas de construcción tardan en adoptar nuevas tecnologías, afortunadamente, esta mentalidad está cambiando a raíz de la crisis del Covid-19. Los problemas que surgen de la pandemia (interrupciones de la cadena de suministro, limitaciones de la fuerza laboral, desaceleración operativa) son imposibles de superar sin la ayuda de la tecnología.
Por tal razón, para los gerentes de proyectos, la mejor tecnología es un software integrado de gestión de y seguimiento de tareas. Como muchos participantes trabajan desde casa, los gerentes deben poder realizar un seguimiento del progreso del trabajo para garantizar la entrega a tiempo. Ser capaz de asignar tareas a las personas adecuadas y establecer fechas de vencimiento ayudará a los gerentes de a mantener la obra en marcha y ajustar los plazos si es necesario. Finalmente, poder comunicarse con otros participantes utilizando el software hace que la colaboración y la coordinación sean continuas sin peligro de interrupciones.
Tener un flujo de trabajo complicado y un cronograma de tareas debería ser la menor de las preocupaciones de los gerentes durante este tiempo, por lo que tener una plataforma de gestión de proyectos integrada facilitará mucho la gestión.
La pandemia de Covid-19 ha traído cambios sin precedentes a las operaciones de construcción. Los gerentes de proyecto han perdido la comodidad de estar familiarizados con los riesgos de la construcción y se vieron obligados a reevaluar algunos de los aspectos del negocio. Durante esta crisis, el número de actividades de construcción a coordinar puede ser abrumador. Pero con una planificación adecuada, una comunicación eficaz y la capacidad de reaccionar a los cambios rápidos, se podrán superar estos desafíos.
APROVECHANDO LA TECNOLOGÍA
La firma McKinsey ha estimado que las empresas de construcción e ingeniería han duplicado sus inversiones en tecnología durante la última década para llegar a US$ 18 mil millones, incluido un mayor uso de tecnologías como la impresión 3D, la robótica y la modularización para impulsar la productividad y acortar los plazos de los desarrollos.
El director de la Junta de Project Management Institute (PMI), Tejas Sura, realizó recientemente una presentación sobre el futuro de la industria en la que habló sobre las formas de "repensar, reconstruir y revivir" la industria. Destacó algunas tecnologías prometedoras, incluidas las capacidades de realidad aumentada y el BIM (Building Information Modeling), que brinda a los profesionales de la construcción conocimientos avanzados sobre el diseño de edificios e infraestructura. Al representar digitalmente todos los aspectos de una estructura determinada, las organizaciones pueden mediante BIM reducir el desperdicio y las demoras al identificar los desafíos potenciales antes de llevar a cabo la ejecución de la obra en el campo.
Cuando termine la pandemia, las empresas de Ingeniería & Construcción se enfrentarán a un mundo nuevo. El mercado cambiará, ya que algunos gobiernos nacionales estarán ansiosos por invertir en infraestructura para impulsar su recuperación, y otros pueden enfrentar nuevas limitaciones de recursos. Los portafolios también cambiarán y los inversionistas inmobiliarios del sector público y privado pondrán un nuevo énfasis en la sostenibilidad y la resiliencia.
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