El Hotel La Quinta by Wyndham Poza Rica, bajo la dirección de Cecilia Uresti, es un promotor esencial del turismo en el norte de Veracruz, ofreciendo una experiencia integral que combina comodidad, gastronomía local y un profundo arraigo cultural. Ubicado estratégicamente en una zona de gran riqueza natural y cultural, busca atraer a viajeros de negocios y de placer por igual.
La propiedad cuenta con 100 habitaciones. Sus instalaciones incluyen salones de eventos con capacidad para hasta 450 personas en montaje de banquetes, una alberca infinita, amplias áreas verdes, un gimnasio y servicios como transporte gratuito al aeropuerto y desayuno buffet con pan recién horneado y platillos típicos. Los fines de semana, el bar del hotel ofrece música en vivo y karaoke, atrayendo tanto a huéspedes como a visitantes locales.
Uresti señaló que la región de Poza Rica cuenta con 3 mil habitaciones de hotel, y la zona norte de Veracruz con más de 11 mil llaves listas para recibir visitantes. El turismo nacional proviene principalmente de estados aledaños como la Ciudad de México, Tlaxcala, Puebla, y del norte como Nuevo León y Tamaulipas, buscando "la cultura viva, nuestra zona arqueológica es la sexta más visitada", según dijo. También mencionó el Festival Cumbre Tajín como un escaparate importante que atrae a visitantes nacionales e internacionales cada año.
Respecto al turismo de convenciones, la directora afirmó: "Seguimos tocando la puerta para que vengan a nuestra región" y destacó las ventajas de conectividad, incluyendo una autopista que sitúa a Poza Rica a unas 2.5 horas de la Ciudad de México, y vuelos que conectan con Veracruz puerto, con el aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
EXPERIENCIAS
El hotel se distingue por su oferta de experiencias inmersivas en la cultura de la región del Totonacapan, muy cerca de Poza Rica. A tan solo 19 kilómetros se encuentra Papantla, Pueblo Mágico, y a 40 kilómetros, Xoxocotla, otro Pueblo Mágico. Entre las actividades que el hotel organiza para sus huéspedes se incluyen recorridos por la "Ruta de la Vainilla", donde los turistas pueden observar de cerca todo sobre este producto tan especial, participar en talleres y degustar el "beso totonaco", una bebida de licor de vainilla. También se ofrecen experiencias en torno a la producción de canela, café y miel, con visitas a "canelares" y talleres que permiten conocer el ciclo completo de estos productos.
Cecilia Uresti destaca la calidez de la gente local. "Es gente muy cálida y apapachadora que cuando llega el turista lo único que quiere hacer es tenerlo contento, que los huéspedes se vayan felices. Aquí la gente es muy generosa y muy respetuosa de la naturaleza", afirmó. Además de los tours, el hotel ofrece talleres dentro de sus instalaciones, como clases del idioma "Tutunakú", que es la forma en que los hablantes de la lengua totonaca se refieren a sí mismos y a su idioma, y significa "tres corazones”. También podrán elaborar de figuras de barro, acercando la cultura a quienes prefieren disfrutar de las comodidades del resort.
HUÉSPEDES Y COMUNIDAD
En cuanto al perfil de los huéspedes, Uresti explicó: "recibimos turistas de negocios regularmente entre semana y a huéspedes que buscan nuestros lugares para estar con la familia los fines de semana". Para los viajeros de negocios, el hotel ofrece conveniencias como salas de juntas, internet gratuito y espacios para congresos y convenciones.
Al abordar las expectativas para la próxima temporada alta de verano, Uresti enfatizó los esfuerzos de promoción y la riqueza de la región. "Nosotros aquí hemos trabajado muchísimo para poder promocionar nuestro hotel y en el tema turístico, los hoteleros de la región también nos hemos dado a esa tarea de impulsar la zona norte: tenemos playa, arqueología y una cultura viva que nos caracteriza. Asimismo, contamos con tres patrimonios de la humanidad, dos Pueblos Mágicos y mucho que ofrecer", detalló.
Finalmente, Cecilia Uresti subrayó la filosofía de turismo con causa que tiene el hotel: "Nosotros ofrecemos experiencias y una gran parte provienen de la comunidad local. Es una manera de regresarles lo mucho que los locales hacen por nosotros. Preservar una cultura no es fácil. Con esto no solo promovemos el turismo responsable, sino que también buscamos retribuir el conocimiento y hospitalidad de quienes conservan nuestra cultura totonaca".
03/07/2025
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