El arquitecto mexicano Benjamín Romano, fundador del despacho LBR&A, fue distinguido con el galardón Trayectorias México Design 2026, un reconocimiento que celebra el legado de figuras que han marcado el rumbo de la arquitectura en el país y su impacto cultural en el entorno urbano.
La ceremonia, presidida por el director de México Design, Rodrigo Noriega, incluyó un panel de especialistas y colaboradores cercanos a su trayectoria, como los arquitectos Raúl Buitrón y Francisco Serrano; además del Ing. Raúl Berarducci y el Dr. Rodolfo Valles, siendo moderador del panel, el Arq. Felipe Leal. Juntos reflexionaron sobre la influencia de Romano en la arquitectura contemporánea y en la integración entre ingeniería y diseño.
Durante la entrega, Rodrigo Noriega destacó que el reconocimiento busca preservar el legado de quienes han transformado las ciudades mediante su visión arquitectónica y su capacidad para anticipar el futuro urbano.
ARQUITECTURA ENTRE TÉCNICA Y PASIÓN
Visiblemente agradecido, Romano señaló que recibir el reconocimiento le genera una mezcla de orgullo y modestia. “Estoy muy contento, muy agradecido por este reconocimiento que me hace la revista México Design. La verdad es que me siento muy apenado y muy intimidado por esto, pero también muy contento”, comentó.
El arquitecto explicó que su trabajo parte de una premisa: crear edificios que trasciendan visualmente, pero que sobre todo funcionen para quienes los habitan. “Imprimo toda la pasión y mis conocimientos. Siempre lo hago con ganas de hacer un edificio icónico que destaque, pero que por dentro sea habitable, que es mi pasión”, señaló.
DISEÑO, INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
El arquitecto Raúl Buitrón destacó la manera en que Benjamín Romano ha logrado integrar arquitectura, estructura e innovación tecnológica en una sola narrativa de diseño. Señaló que una de las cualidades más notables de su obra es que la ingeniería no se oculta, sino que forma parte del lenguaje arquitectónico del edificio. En ese sentido, subrayó que en los proyectos de Romano la estructura “habla” y se convierte en un elemento visible que explica cómo funciona el edificio, lo que permite que arquitectura e ingeniería se fusionen en una propuesta coherente tanto desde el punto de vista técnico como estético.
Por su parte, el arquitecto Francisco Serrano centró su intervención en la dimensión humana y profesional del homenajeado, recordando que conoce a Romano desde la década de 1970. Serrano resaltó que su desarrollo como arquitecto no puede entenderse únicamente a partir de sus obras más emblemáticas, sino también desde su evolución personal y su profunda comprensión de la construcción como parte esencial del oficio arquitectónico. Asimismo, destacó la sencillez del arquitecto a pesar de la relevancia internacional de sus proyectos, una cualidad que —afirmó— se ha mantenido intacta a lo largo de más de cinco décadas de trayectoria.
Desde la perspectiva de la ingeniería estructural, el ingeniero Raúl Berarducci abordó los desafíos técnicos que implican los proyectos de gran escala desarrollados por Romano. Explicó que obras como Torre Reforma representan ejercicios complejos de colaboración interdisciplinaria, en los que la ingeniería estructural, la arquitectura y la planeación constructiva deben trabajar de manera integrada para resolver condiciones urbanas, estructurales y normativas particularmente exigentes. En ese sentido, destacó que la claridad conceptual del arquitecto facilita el desarrollo de soluciones estructurales innovadoras.
El doctor Rodolfo Valles reflexionó sobre el impacto urbano y cultural de la obra de Romano, señalando que sus edificios no solo resuelven problemas funcionales, sino que también contribuyen a redefinir el paisaje de las ciudades donde se insertan. En su intervención, subrayó que proyectos como Torre Reforma demuestran cómo la arquitectura contemporánea puede dialogar con el contexto histórico y urbano, al tiempo que incorpora soluciones técnicas avanzadas y una visión de ciudad a largo plazo.
Finalmente, el arquitecto Felipe Leal, quien fungió como moderador del panel, condujo la conversación hacia una reflexión más amplia sobre el papel de la arquitectura en la transformación urbana. Durante el diálogo destacó que la trayectoria de Benjamín Romano ejemplifica una forma de entender la disciplina en la que el diseño arquitectónico, la ingeniería y la responsabilidad urbana convergen para producir obras que trascienden su función inmediata y se convierten en referentes del paisaje contemporáneo.
UNA OBRA QUE DESAFÍA LOS LÍMITES
Durante el encuentro también se recordó la complejidad de algunos de sus proyectos más conocidos, particularmente Torre Reforma, un rascacielos construido en un terreno de apenas 2 mil 800 m2 en la colonia Cuauhtémoc de la Ciudad de México.
La obra implicó resolver retos técnicos y urbanos poco comunes, como el traslado de una casa histórica para preservarla dentro del proyecto y la construcción de estacionamientos subterráneos que incluso se extienden bajo la calle contigua.
Especialistas participantes señalaron que el edificio se convirtió en un caso emblemático de integración entre ingeniería estructural, logística constructiva y planeación urbana.
NUEVO ÍCONO EN EL BAJÍO
Tras la ceremonia y panel, Romano adelantó a la Revista EQUIPAR detalles de uno de los proyectos que actualmente desarrolla su despacho: la Torre Corporativa BanBajío, en León, Guanajuato.
El edificio se levantará en un terreno de 11 mil 325.69 m2 y alcanzará 172.2 metros de altura, con 40 niveles sobre la calle y cinco niveles subterráneos. La apertura está prevista para febrero de 2029.
El complejo sumará 92 mil 298.72 m2 construidos, de los cuales 50 mil 000.22 m2 corresponderán a la torre corporativa y 21 mil 444.38 m2 serán área útil de oficinas.
Romano explicó que el diseño apuesta por una proporción poco común: 100 metros de largo por 16 metros de ancho, lo que permite que todas las estaciones de trabajo tengan iluminación natural y vistas abiertas. “Estamos haciendo una torre muy interesante porque nos interesa mucho el interior y el confort. Todos los habitantes de esa torre van a tener vista al exterior, al cielo y a las vistas largas”, explicó.
ARQUITECTURA CON VISIÓN DE FUTURO
El complejo integrará estacionamiento para 775 vehículos, un auditorio con capacidad para 407 personas, Business Center y un comedor institucional con terrazas ajardinadas.
También incorporará huertos urbanos en la azotea, un elemento simbólico que remite al origen de BanBajío como institución financiera vinculada al sector agroindustrial.
En materia ambiental, el edificio aspira a la certificación LEED Platino, incorporando generación de energía solar, captación pluvial y una planta de tratamiento que permitirá reutilizar 100% de las aguas residuales generadas.
Para Romano, la clave para materializar proyectos de esta escala sigue siendo la confianza. “Lo único que les puedo decir es que les agradezco que crean en mí”, concluyó el arquitecto.
12/03/2026
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