Anteriormente los asesores del ramo hotelero recomendaban la instalación de una caldera de vapor de gran capacidad que cubriera todas las necesidades del inmueble, en base a la máxima demanda. Además, todos los servicios los concentraban en un sólo cuarto de máquinas central.
Sin embargo, el incesante incremento en los gastos de operación y mantenimiento ha cambiado radicalmente dicha práctica. Ahora, en vez de una sola caldera de gran capacidad, los especialistas recomiendan instalar varios equipos menores en áreas cercanas al punto de consumo. Inclusive definen con precisión dónde se necesitará forzosamente vapor y dónde será suficiente suministrar sólo agua caliente, esto asegura mayor flexibilidad en el servicio, pues se puede programar el tiempo en que deben estar encendidos los equipos para cubrir la demanda máxima y el tiempo que pueden sacarse de servicio una o varias unidades cuando disminuye la demanda, de tal manera que se evita el consumo inútil de combustible y otros gastos inherentes.
Como sabemos, la ocupación de un hotel es muy variable en función de la época del año. Si un hotel sólo dispone de una caldera de 100CC, con un consumo de 110 litros de combustible por hora, con ocupación parcial o total tendrá que mantenerse en operación durante las 24 horas consumiendo fuertes cantidades de combustible, aún cuando las necesidades se reduzcan a la mitad. Esto revela que centralizar el servicio puede reducir eventualmente la inversión inicial pero finalmente acarrea elevados costos de operación.
Por tal motivo, como punto de partida para un proyecto de descentralización se deben identificar los requerimientos totales, considerando horas pico y de bajo consumo, jerarquizándolas de mayor a menor importancia. Adicionalmente, se debe precisar la capacidad que se requiere para las áreas donde se consumirá vapor (lavandería, restaurante, etc.) y donde sólo se requiere calentamiento de agua, pues la inversión que se necesita para generar agua caliente es radicalmente inferior a la necesaria para producir vapor. De hecho resulta oneroso generar inicialmente vapor y luego reducir su alta temperatura para producir agua caliente.
GENERADORES CLAYTON
Son varias las razones para recomendar el uso de generadores de agua caliente Clayton en lugar de las calderas convencionales en la industria hotelera. 1) menor costo de inversión inicial; 2) operación automática, no requiere personal especializado y su mantenimiento es mínimo; 3) requiere de menor espacio para su instalación; 4) menor peso del equipo, lo que permite instalarlo en sótanos, pisos o azoteas; 5) eficiencia muy superior a la de las calderas convencionales; 6) maneja volúmenes muy pequeños de agua en su interior, por lo que es nulo el riesgo de explosión. Estas son sólo algunas de las diversas ventajas que hacen del generador de agua caliente Clayton, la mejor opción en los planes de adquisición de equipo nuevo o de reposición.
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