“Para un edificio que estamos construyendo en la colonia Juárez (de la CDMX), el elevador –que viene de China– se atrasó y además subió de precio. Proyectos nuevos están parados por falta de certeza ante el coronavirus”, cuenta Gilda Valencia, socia de la firma de arquitectura Colectivo A+U.
El sector inmobiliario ya resiente la depreciación del peso, provocada por el impacto del coronavirus y la caída en los precios del petróleo. El efecto inmediato es una menor búsqueda de inmuebles y consultas en línea para adquirir, y principalmente en el mercado de vivienda de lujo, revela Francisco Escobosa, subdirector de ventas y mercadotecnia de la desarrolladora Mira.
La industria de la construcción empezaba los proyectos para iniciar su ansiada recuperación, después de que en 2019 tuvo uno de sus peores desempeños de los últimos 18 años, cuando empezó el brote de COVID-19 en México
“Desgraciadamente el panorama es adverso y está generando algo de especulación dentro de la industria”, reconoce Eduardo Ramírez Leal, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), que agrupa a 12,000 empresas.
La actividad de la industria llevaba hasta febrero 16 meses consecutivos de caída, causada por la afectación en la construcción y la manufactura. “Lo que se está observando en la primera parte de 2020 es que continúan las tendencias de recesión industrial”, expresa José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).
En 2019, de acuerdo con la CMIC, la construcción dejó de generar 120,000 empleos y registró un decrecimiento de 6.9% de su PIB. La principal razón de ello fue un subejercicio de 65% de la inversión pública en infraestructura. Para este año, el Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción (Ceesco) pronosticó un crecimiento de 1.4% y la recuperación de 85,000 empleos, pese a la reducción de 7.7% de la inversión en obra pública; pero para ello es necesario la ejecución de los 366,000 mdp presupuestados para ese rubro este año, así como de la promoción de la inversión privada en la industria.
Sin embargo, durante el primer bimestre del año se mantiene la tendencia de subejercicio del presupuesto público vivida en 2019. “Arrancamos enero y febrero con la misma tendencia; la única dependencia que ya lleva contratado el 35% de su presupuesto es la Secretaría de Comunicaciones”, puntualiza Ramírez Leal. A este contexto interno se añaden impactos externos, como el COVID-19, el peor descenso bursátil desde la crisis de 2008 y una caída en los precios del petróleo.
El líder de la construcción hace un llamado al gobierno federal a “invertir lo más rápido posible” los recursos autorizados por la Cámara de Diputados para infraestructura, para dinamizar la economía, generar empleo y activar la cadena productiva.
Fuente: fortune.com
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