Cuando se comienza una construcción, uno de los primeros profesionales en involucrarse directamente es el arquitecto, quien “visualiza” el proyecto en su imaginación. Primordial coordinar la ingeniería estructural, que será el ‘esqueleto’ de la construcción, pero tanto o más será la coordinación del resto de especialidades; y es que los proyectos se complejizan cada vez más, ya sea por la cantidad de especialidades como por las tecnologías involucradas.
En términos generales, se comienza con un diseño de la geometría de construcción que pretende realizar el cliente, definiendo dentro de este las distintas instalaciones que incluirá el proyecto. Luego, los técnicos desarrollan los proyectos de cada especialidad y dibujan lo necesario para poder construir bien los elementos para que todo funcione de forma óptima en la edificación futura.
Debido a que los proyectos de especialidades son desarrollados normalmente por profesionales independientes con conocimientos técnicos específicos, cada una de las instalaciones se va realizando en forma paralela, lo cual obliga a hacer revisiones para lograr que cada una de las especialidades disponga de los espacios y condiciones físicas requeridas para el correcto funcionamiento, operación y mantención; no obstante con la integración MEP estas revisiones se reducen, mejorando por tanto el proyecto en general.
Algunas especialidades que concurren dentro de un proyecto contemporáneo son: el cálculo estructural, revestimientos y cerramientos, instalaciones eléctricas y corrientes débiles, iluminación, climatización, instalaciones sanitarias, impermeabilizaciones, paisajismo y riego. También están los sistemas de seguridad contra intrusión, sistemas de control y combate de incendios, sistemas de transporte y circulaciones verticales y sistemas de recolección y extracción de basuras. A estos se pueden sumar especialidades de eficiencia energética, acústica, ensamblaje de la obra y las normativas. Atendiendo a la relación anterior podemos observar la importancia del conjunto de instalaciones MEP. La no integración de estas necesitará de una mayor coordinación como se describió en el párrafo anterior.
Aunque parezca obvio, uno de los principales problemas que enfrenta el proceso de integración, es precisamente la descoordinación que se produce por varias razones: por la tardanza de la incorporación al equipo de la ingeniería o por la descoordinación de las mismas. Esta descoordinación puede ocasionar: inconsistencias con el proyecto de cálculo estructural (pasadas y shafts), insuficiente espacio en el entre cielo, especialidades no conectadas entre sí (como pueden ser equipos sin suministro eléctrico) y duplicidad de elementos entre las distintas especialidades (tableros eléctricos definidos en el proyecto eléctrico y en el de clima). También se pueden agregar conflictos e interferencias físicas entre ellas, como por ejemplo, el choque entre ductos de clima y bandejas eléctricas, así como incumplimientos normativos por interferencias (cañerías de agua sobre tableros eléctricos), entre otras.
“La gravedad dependerá del impacto del error durante la construcción, ya que por lo general su corrección implica mayores costos y plazos, los que varían dependiendo del momento en que se detecta”, dijo Jaume Ferrándiz Perelló, Gerente General de Premsol MEP, especializados en este tipo de integraciones, quien fue enfático en señalar, que la única manera de evitar o minimizar estos errores es con una adecuada coordinación antes y durante la construcción, y/o minimizar la integración atendiendo al conjunto de especialidades eléctricas, de climatización, hidrosanitarias y contra incendio como una sola, el conjunto MEP.
Recordemos que los proyectos de edificación cada vez cuentan con un mayor número de especialidades, por lo que la coordinación entre ellas se vuelve fundamental. Un diseño MEP global, así como un contratista MEP integral durante la ejecución de la construcción, puede traer beneficios para la productividad, costos asociados y tiempo de construcción.
“Entendemos el concepto integrador como una necesidad para una mejor eficiencia, sostenibilidad y cuidado del medio; con el objetivo de ofrecer a nuestros clientes un servicio en toda la cadena de valor”, expresó Jaume Ferrándiz Perelló.
Es por ello que en Premsol MEP, se encargan de la gestión y ejecución de proyectos sea cual sea su tamaño, complejidad y localización, desde el diseño, construcción, mantenimiento y/o facility. Como contratista/integrador MEP, cuidan de la eficiencia energética de los sistemas de climatización, agua, y/o electricidad desde el punto de vista de la inversión.
“Nuestro desarrollo empresarial se centra en establecer con clientes, proveedores y empleados, compromisos firmes basados en valores como la transparencia, la responsabilidad y la honestidad”, dijo para finalizar Jaume Ferrándiz.