Aumentar y diversificar el origen de sus importaciones, reducir los costes comerciales y elevar la inversión en infraestructuras comerciales y digitales, destacan entre las recomendaciones que el Fondo Monetario Internacional (FMI), ha emitido a empresas y países, en las conclusiones de su informe “Perspectiva Económica Global”, publicado recientemente.
Estas medidas ayudarían a amortiguar futuros “shocks” comerciales globales, de acuerdo al análisis sobre el tema dados a conocer por el Fondo, en que hace énfasis en considerar erróneas las políticas que, como respuesta a la pandemia, han decidido generar cadenas de valor locales y nacionales.
"La resiliencia de la cadena de suministros contra los 'shocks' está mejor construida al elevar la diversificación fuera del origen doméstico de los insumos y una mayor sustitución de estos insumos", aseguran los técnicos del FMI en el documento.
El organismo especifica en sus sugerencias, con respecto a la diversificación del origen de las importaciones, que éstas sean más sustitutivas entre sí y apuntando a los países de origen, no a los productos; a bienes y servicios intermedios, y no finales; y al uso de insumos intermedios, no a su producción o exportación.
El FMI además ha logrado cuantificar el impacto de estas medidas sobre el producto interior bruto (PIB) de los países. Por ejemplo, en el caso de que un país que es suministrador de insumos intermedios registre una caída de la fuerza laboral del 25%, una economía típica observaría un descenso de ocho décimas en su PIB en comparación con las estimaciones.
En cambio, en un escenario donde haya una gran diversificación, esta caída se reduce casi a la mitad: un 0,4%.
Lo mismo sucede con la sustitución de insumos, aunque de forma más abultada. Dada la misma situación de antes, el impacto en el resto de países se puede reducir en cuatro quintos en caso de que los bienes sean muy sustituibles entre sí.
No obstante que la diversificación y sustitución de insumos es algo que compete casi en exclusiva a las empresas, el FMI, en su receta, ha recomendado igualmente a los gobiernos a que tomen algunas medidas como aumentar la información disponible, reducir los costes comerciales, elevar la inversión en infraestructuras comerciales y digitales, así como reducir la incertidumbre de las políticas.