El ingeniero civil ibaguereño, graduado de la Universidad Nacional, Andrés García Trujillo, dio a conocer una de las principales causas del consumo excesivo de energía de edificios de oficinas en Bogotá, ofreciendo una clave para ahorrar energía en Colombia.
Andrés García, doctor en Construcción y Tecnologías Arquitectónicas de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, publicó su descubrimiento en la revista científica de origen inglés, ‘Building and Evironment’, enfocada a temas de construcción y sostenibilidad. Dicha investigación señala que los estándares de confort térmico internacionales que rigen los edificios en Bogotá están apegados a características ambientales que no corresponden a la realidad y por ello, incrementan innecesariamente el consumo de energía. “En los ocho edificios que usamos como muestra identificamos que la temperatura en las oficinas estaba por encima de la de los indicadores americanos. El problema es que de entrada la comunidad internacional considera que el trópico es cálido y es húmedo, y los indicadores están hechos según este imaginario, pero Bogotá es fría, húmeda y está en el trópico así que es un caso muy particular”, dice el artículo.
El experto también explica otro factor importante: “Solo hay dos anotaciones sobre la banda de calor para todo Colombia. Una es la Resolución 0549 de 2015, pero casi nadie la utiliza. La otra es una Norma Técnica Colombiana que se basa en una norma estadounidense de 1992, que ya ha sido actualizada cinco veces, pero nosotros seguimos con esa versión. Además, esta norma no es obligatoria (…) En resumidas cuentas, esto hace que en Colombia se pueda hacer un edificio muy frío o muy caliente, y nadie va a decir nada. La constitución solo dice que el constructor debe garantizar la salud y el bienestar de las personas, pero esto es muy amplio”. El ingeniero también refiere: “Si partiéramos de hacer las cosas bien (es decir construir de manera sostenible y bajo las normas de la bioclimática), a nivel general se podrían reducir los consumos de energía en un 15 por ciento en el sector de la construcción, industria que en 60 años consume alrededor del 40% de los recursos del planeta”.
Además, Andrés García Trujillo, también resaltó que en Bogotá hay algo que se llama “el síndrome del edificio enfermo”, obras que al construirse no tuvieron en cuenta factores como la temperatura, ventilación, calidad del aire, iluminación, lo cual provoca que las personas que entran al edificio y se enfermen, tomando en cuenta que la mayoría pasa más del 80 por ciento del tiempo al interior de una edificación.
Fuente: Publimetro
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