Anidado en un paraíso natural y tropical con aguas azul turquesa y una playa de arena blanca, abrió oficialmente sus puertas con una propuesta de valor inspirada en experiencias que conectan la hospitalidad, la cultura y la biodiversidad en un solo lugar.
Sofitel Barú Calablanca Beach Resort era una de las aperturas más esperadas en Colombia que se suma al conjunto de propiedades exclusivas de Sofitel, la marca de lujo del grupo Accor, que llegó al país en 1995 con la apertura del hotel Sofitel Legend Santa Clara.
El hotel, que se encuentra a tan solo 25 minutos en lancha de la histórica y romántica ciudad de Cartagena, cuenta con 10 torres que, donde la coctelería tiene un lugar privilegiado; Sofitel Spa con cuatro cabinas, sauna, hammam, y un salón de yoga para el bienestar y la relajación; y más de 932 metros cuadrados de espacio para reuniones distribuidos en 6 salones para eventos con la última tecnología.
Este complejo hotelero que tiene un área de 19.750 metros cuadrados construidos logra equilibrar el diseño arquitectónico y la naturaleza, apostando a la sostenibilidad ambiental. “Es el primer y único hotel en Barú y en el Caribe colombiano en tener la certificación LEED, la más reconocida a nivel mundial para construcciones sostenibles. Este respaldo demuestra el compromiso del hotel por lograr una operación amigable y sostenible con el medio ambiente”, explicó Philippe Trapp, COO Luxe & Lifestyle Brands Accor Sudamérica.
“Estamos muy contentos de presentar nuestro proyecto como un hotel consciente del medio ambiente que contribuirá a posicionar y potenciar el destino Barú en el segmento mundial de turismo de lujo”, señaló por su parte David Mulin, gerente general del hotel Sofitel Barú Calablanca Beach Resort. “Este paraíso tropical lo tiene todo: biodiversidad, paisajes naturales y, lo más importante, una identidad cultural que lo hace único en el Caribe.”
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