Se cumplen ocho días del cierre de la principal vía que conecta a Bogotá con los Llanos Orientales. Desde entonces se ha intentado adelantar labores de remoción de escombros para habilitar la vía, pero, según la concesión encargada del tramo, Coviandes, los esfuerzos han sido obstaculizados por las condiciones climáticas.
Hoy, por ejemplo, Coviandes comunicó que no han podido realizar labores debido a una neblina que afectó la visibilidad del tramo en la mañana, además de la caída constante de material y piedras, lo que hace que no existan condiciones de seguridad para avanzar en la remoción de escombros.
Una estimación aportada por la ministra de transporte, Ángela María Orozco, da cuenta de que la movilidad de la vía sería restaurada hasta dentro de tres meses. La jefe de la cartera explicó que dicho cálculo no es preciso, ya que depende del comportamiento climático que se presente en los próximos días. “Esta es una obra grande, porque se deben hacer diez terrazas para contener los aludes y cambiar la hidrología y el manejo de aguas en la montaña”, explicó Orozco.
Por su parte, el director del Invías, Juan Esteban Gil, recalcó el esfuerzo adelantado para garantizar el tránsito por las vías alternas, como por ejemplo la vía Sogamoso - Aguazul - Villavicencio, en el que se destinarán $50.000 millones para atender tramos críticos en esa carretera.
La Federación Colombiana de Transportadores de Carga y su Logística (Colfecar) estima que las pérdidas económicas que ha representado la afectación de la vía al Llano ya supera los $32.000 millones.
Fuente: elespectador.com
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