Por lo general, se sigue diseñando y proyectando con unos elementos de construcción que no se han alterado en cientos de años y que quedarán obsoletos dentro de muy poco. Por lo tanto, se hace necesario que en conjunto, el sector piense en cómo adaptarse al nuevo entorno.
Queda claro que no existe una única tecnología que actúe como motor de cambio, sino que la transformación vendrá por un conjunto integrado de avances que permitirá al sector subirse al tren de la cuarta revolución industrial, dando lugar a la construcción 4.0.
En cada una de las fases del ciclo de vida de los edificios, ciudades e infraestructuras, se incorporarán distintas herramientas, de tal modo que la etapa del diseño estará respaldada por el cloud computing, el modelado virtual colaborativo online, la simulación y optimización automática de los bocetos o la realidad virtual y aumentada.
En la fase de fabricación y construcción se incorporarán tecnologías como la fabricación aditiva o impresión 3D, la robótica colaborativa, los sistemas ciberfísicos, los drones, el láser 3D, la visión artificial, la inteligencia artificial o las simulaciones multidimensionales. Y finalmente, la etapa de operación y mantenimiento se respaldará en el Internet de las cosas, big data, data mining, las redes neuronales y el deep learning, la realidad aumentada, la simulación online, la ciberseguridad o el blockchain.
TECNOLOGÍAS Y PROCESOS
Entre las tecnologías y procesos de construcción 4.0 podemos mencionar las siguientes: Uso de modelos 3D y realidad aumentada: ayuda a la toma de decisiones y permite al cliente y a los agentes implicados ver desde un escenario real como será el edificio. Cloud Computing: permite que varias personas trabajen a la vez y desde diferentes puntos geográficos, usando la nube. La información se almacena permanentemente en Internet.
Interoperabilidad: es el intercambio de información de manera abierta a través de protocolos IFC sin depender de la tecnología o los fabricantes. En la construcción, los objetos IFC representan modelos de información, formado por un conjunto de clases. Los software con soporte IFC son capaces de leer, escribir e intercambiar información con otros programas. Así pues, tenemos objetos capaces de transmitir sus propiedades y funciones.
Uso de la robótica: el uso de robots que sustituirán a los humanos en las tareas de construcción más peligrosas o para hacer tareas más repetitivas. Utilización de drones: permite un mejor seguimiento de las obras, tanto desde el punto de vista del avance de los trabajos como de la inspección de las unidades de obra, la logística de los trabajos o la idoneidad de las medidas seguridad e higiene en el trabajo. La impresión en 3D: esta manera de construir está transformando la fabricación de casas. La impresión en 3D permite reducir costes, tiempos, además de utilizar máquinas transportables y usar materiales resistentes pero sostenibles para el medio ambiente. El IoT, la conexión de objetos: soluciones tecnológicas que permiten conocer el estado de las estructuras, ayudar al mantenimiento preventivo. Uso de metodologías aplicadas a la construcción: como BIM (Building Information Modeling) o el Lean Construction. El BIM gestiona datos e información que gestiona todo el ciclo completo del edificio mientras que el Lean Construction optimiza los procesos de producción. Blockchain: El sector de los bienes raíces podría ser transformado durante los próximos años por medio de la cadena de bloques, o “blockchain”, gracias a la facilidad que brinda a la hora de recaudar recursos y el gran mercado que pone al alcance.
EL VALOR DE BIM
Un componente clave de la Industria 4.0 es la información digital. Con un mayor acceso a datos precisos de la vida real en todas las etapas del ciclo de vida de un activo, desde el diseño hasta la construcción y el mantenimiento, se pueden encontrar eficiencias de tiempo y costo y reducir los errores. Los beneficios de los datos digitales ya se están viendo en cierto grado a través de la adopción inicial del Building Information Modeling (BIM). Sin embargo, a menudo, la creación de activos digitales para representar el entorno construido no se basa en los datos del mundo real y, por lo tanto, BIM no se está utilizando en todo su potencial.
La disponibilidad de datos digitales, si bien es significativa, es solo un pequeño paso para cerrar la brecha entre las formas análogas de trabajo del pasado y el futuro digital de la construcción. La Industria 4.0 se basa en la confianza y la colaboración entre sectores. Los ingenieros geoespaciales, topógrafos, diseñadores y contratistas necesitarán unirse, intercambiar información libremente y resolver problemas de manera colaborativa a medida que ocurren, para maximizar el beneficio de la información que fluye libremente.
Las encuestas, incluida una realizada por BIM Task Group en el Reino Unido, indican que el conocimiento de BIM se está generalizando. Sin embargo, la comprensión de cómo debe implementarse sigue siendo inconsistente; las raíces de BIM en el software todavía llevan a algunos a creer que su única relevancia es la de ser una herramienta de modelado 3D. Esto a menudo significa que el verdadero potencial de BIM, para guiar a todas las partes desde las etapas iniciales de planificación hasta la construcción, el uso y el mantenimiento del edificio, no se ha comprendido del todo. Una comprensión común de cómo se puede maximizar el potencial de BIM y un esfuerzo conjunto para implementarlo tendrá un impacto dramático respecto a estar en línea con la Industria 4.0. En la práctica, esto significa que todas las partes involucradas en un proyecto, desde el diseño, planificación, construcción y mantenimiento, trabajan desde el mismo entorno de datos BIM en lugar de trabajar con modelos segregados o recopilar datos que se utilizan de forma aislada. Esto requiere un nivel de colaboración y confianza sin precedentes.
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