Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Organización de las Naciones Unidas para la Convención Marco sobre el Cambio Climático, consideró que existen “muy buenas expectativas para Cancún, donde vamos a celebrar una cumbre muy constructiva en la cual se darán pasos en la construcción de decisiones para poder seguir adelante, haciéndole frente al reto del cambio climático”.
En entrevista con el diario mexicano Excélsior, con miras a la reunión sobre cambio climático que se celebrará en noviembre próximo en Cancún, la funcionaria de Naciones Unidas destacó que los países participantes esperan llegar a acuerdos importantes en cuatro materias: 1) mecanismos para compartir tecnología limpia, 2) mecanismos para adaptarse al cambio climático, 3) mecanismos para financiar la mitigación de los efectos del fenómeno y 4) un acuerdo para reducir la deforestación.
Estos mecanismos juntos conforman lo que Figueres llamó “una arquitectura de implementación de las medidas internacionales contra el cambio climático, y eso es lo importante de Cancún: que de allí vamos a salir con las herramientas de implementación que le permitirán a los países poder llevar a cabo acciones concretas en cada uno”, explicó la funcionaria.
Promesas de Dinamarca
A diferencia de la Conferencia sobre cambio climático de Copenhague, donde no todos los países estuvieron presentes y los últimos acuerdos se tomaron sin la presencia de las 130 naciones participantes, restando transparencia e inclusividad al encuentro, “en Cancún habrá negociaciones transparentes e incluyentes”, aseguró la funcionaria.
Figueres destacó asimismo que la única forma en la que se alcanzarán las metas de generación de energía alternativa y reducción sustancial de las emisiones de dióxido de carbono, será que las empresas y los gobiernos de todo el mundo trabajen en coordinación.
Mayor aceleración
Christiana Figueres explicó que, para lograr que las empresas privadas inviertan recursos en lograr formas de producción más limpias, los gobiernos deben “acelerar la toma de decisiones para definir un marco regulatorio, y debe estar el compromiso de inversión del sector privado; ambos tienen que trabajar mano en mano y ambos tienen que acelerarse”.
Figueres reiteró que las decisiones que están de por medio resultan complejas, pues se trata de cambiar el paradigma de desarrollo que va a utilizar el mundo en el futuro, por lo que es una de las decisiones más importantes que se toman a escala intergubernamental y es comprensible que “los países lo tomen con mucha cautela y tomando en cuenta todos los factores”.